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Archive for 30 abril 2009

Abril

Siempre ha sido especial este mes por muchos motivos. Que mi cumpleaños esté justamente en la mitad supongo que también ha influido. Es un mes en el que sé, que si algo bueno tiene que llegar, llegará en estos treinta días.

Y pocas veces me equivoco. No iba a ser esta una excepción.

Puedes imaginar muchas cosas, verte en situaciones insospechadas, imaginándote haciendo cosas que nunca harás. Sin embargo, por mucho que quieras predecir todo lo que puede pasarte, siempre habrá posibilidad de dejar a la vida que te sorprenda. Siempre quedarán posibilidades de dejarse llevar, de dejar de mirar atrás y de pensar en el futuro que se abre ante ti con todo sus esplendor.

Y llega la sorpresa. LLegan los temblores, se te pone el estómago del revés y cambian las perspectivas y las prioridades. Y ya no puedes hacer nada. Puedes intentar frenar, parar en seco. Puedes decirle a la vida que no quieres la sorpresa que te ha preparado, pero para entonces es demasiado tarde: estás dentro. Tan dentro que es imposible dejarlo pasar.

¿Qué te queda? Vivirlo. Disfrutar la oportunidad que tienes ante ti. Sin miedo. Sin dudas.

Te dejas caer cuesta abajo y sin frenos. Viviendo. Arriesgando cada minuto. Arañando segundos por su sonrisa.

Treinta días para sorprenderme, para alterar mi vida por completo. Treinta días, de los cuales, veintidós han sido diferentes, extraños, sorprendentes pero sobretodo, increíbles.

Sabía que Abril, a los treinta días, se iría como todos los años. Lo que no imaginaba era que me fuese a traer este regalo de cumpleaños.
Abril se va. Que se vaya. Yo me quedo contigo.

Que gane el quiero la guerra del puedo,
que los que esperan no cuenten las horas.
Que ser valiente no salga tan caro,
que ser cobarde no valga la pena.

Noches de Boda | Joaquín Sabina.

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Arriesgando

A veces hasta la mejor de las personas toma decisiones precipitadas, malas decisiones, decisiones de las que somos conscientes que nos arrepentiremos a la mañana siguiente; bueno tal vez no del todo, porque por lo menos nos hemos lanzado pero… aún así algo en nuestro interior decide hacer una locura que sabemos que se dará la vuelta y nos morderá el culo, pero aún así, decidimos hacerlo de todos modos. Lo que quiero decir es que, recogemos lo que hemos sembrado, nos devuelve nuestros actos…

Anatomía de Grey.

Si no es ahora, ¿cuándo? Me juego la primavera por tenerte delante.

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Te miro a los ojos y yo se, yo se que tu sabes que yo sabré que es amor marinero,
porque tu y yo somos un mástil y una vela la vida es el viento que nos lleva,como la mar salada du mar, me tocaste el alma y me empecé a curar,
ya no me interesa la espuma que vendrá, solo estar en la ola, contigo navegar.

Amor con sabor salado,
amor marinero,
yo se que la distancia pica y pica
ese que aún que quieras no se te quita.

Amor marinero | Macaco

Intente desandar lo andado, caballero, inténtelo.

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Somos pasajeros de la vida
pero como bien dijo el sabio Pessoa
“viven en nosotros innumerables otros”
por eso compartimos el mismo tren
igual destino / paisajes inmutables

tenemos algo nuevo /muchísimo de viejo
vamos de cosa en cosa /descubriéndolas
de realidad en realidad / sabiéndolas irreales.

Pasajeros, Mario Benedetti.

Oportuno no, lo siguiente.

Noventa y nueve palabras para dieciocho días o dieciocho días en noventa y nueve palabras.
Da lo mismo que lo mismo da.

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La suerte es como el Tour de Francia, lo esperas todo el año y luego pasa rápido. Las oportunidades hay que atraparlas deprisa, sin dudar.

Oigo esta frase de la película que tanto significa para mi y miro a la persona junto a la que la veo. En ese momento lo entiendo todo de golpe: aprovechar las oportunidades, aprovechar cada segundo que se le puede robar al tiempo, gastar el tiempo y las fuerzas solo en aquello que valga la pena.
No dudar. Dejarse llevar y esperar que las cosas salgan como uno espera.
Viajar. Soñar con los viajes, con los encuentros y las llegadas. Verlo lejano y sin embargo apostar. Olvidar aquello que te ata y alzar el vuelo un poco.
Volar. Cambiar el ruido de una ciudad por el de otra. Mentir para descubrir lugares nuevos que de otra manera nunca conocerías.
Evadirse. Inventar historias que otros se creerán solo por conseguir tranquilidad. Hacer que el movil se encuentre apagado o fuera de cobertura en este momento. Olvidar el exterior, lo que te rodea.
Buscar. Encontrar la manera de compartir tus noches. Jugar a la ruleta con tu propio tejado, arriesgarse y conseguir algo inimaginable que durará nada más ni nada menos que dos días. Situarse, hacer de un lugar, algo tuyo.
Descubrir. Pero aquello que no quisiste conocer anteriormente y que ahora se presenta ante ti sin trampa ni cartón. Que se muestre ante ti toda una vida que empezó hace tiempo pero que ahora es diferente porque formas parte de ella.
Tantear. Recorrer caminos que a su vez, se abren ante nuevos caminos. Habituarse. Acostumbrarse. Ir más allá de la piel. Ceder si empujan los huesos.
Pasear. Dejarte los pies en las calles de esa ciudad que sin querer haces tuya. Sentir que se anda sin importar qué dirección, que poco importa el camino que se tome si tampoco importa el lugar al que llegar.
Que un determinado punto de la ciudad  sea tuyo. Solo tuyo. Un lugar que compartir solamente con quien sientas que debes hacerlo. Compartir momentos, instantes. Hacerse con una parte del cielo de esa ciudad, por muy grande que ésta sea.
Aguantar. No acobardarse ante aquello que sin querer sale mal. Echarle las fuerzas necesarias y poner en orden lo que se ha desordenado o descontrolado pero sin ser culpa tuya.
Respirar. Aguantar la respiración de unos segundos y luego dejar que el aire entre en tus pulmones. Sentir la naturaleza. O la alergia, según el caso. Disfrutar del sentimiento de levedad que te recorre de arriba a abajo.
Pelear. Iniciar batallas en las que nunca antes habías peleado. Acudir al campo de batalla con las armas necesarias para salir ileso del combate y dejarte la piel cuando sea necesario.
Nadar. Zambullirse en el agua para después regresar a la superficie y seguir respirando.
Desayunar/comer. Breakfast at Tiffany´s o algo parecido. Comer en sitios que quizás jamás imaginaste que podrías pisar.
Y después, cuando sientas que nada podría ir mejor, que está todo el orden, marcharse.

Y sin que lo sepas, mientras te marchas, alguien susurrará en mitad de una estación: “you´re so fucking special”. Pero las palabras nadie lo escuchará y terminarán por perderse en el viento. Pero quién sabe, ¿por qué no podrían acabar esas palabras en la orilla de mar?

st831647

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Ahora me escondo y te observo y te puedo decir:
Yo mataré monstruos por ti,
sólo tienes que avisar.

Un día en el parque | Love of Lesbian.

Yo mataré monstruos por ti.
Aunque los monstruos vengan en forma de llamadas de teléfono,
en forma de preguntas que no querré contestar,
en mentiras que tendré que inventar.
En palabras que no querré pronunciar,
en gestos que tendré que evitar.

Yo matare monstruos por ti.
Aunque vengan en forma de dudas,
de alteraciones de sistemas nerviosos,
de desesperación y frustaciones.
Aunque vengan en formas de perder el control,
en formas que eviten el dejarse llevar.

Yo mataré monstruos por ti.
Aunque supongan un retraso en todo lo que tenía pensado hacer y no hago
aunque alarguen los días más de lo debido,
aunque me aumente el cansancio,
aunque me quiten el sueño.

Yo mataré monstruos por ti.
Aunque me entren ganas de matar a alguien.
Aunque tenga que dominar situaciones que nunca he dominado,
aunque tenga que calcular cada paso que doy.

Yo mataré monstruos por ti.
Aunque me equivoque, aunque me caiga,
aunque me duela y aunque me asifixe.

Yo mataré monstruos por ti.
Ni lo dudes.

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So real

PENSAR/SENTIR

Pensar lo que se siente a duras penas
es frecuentar el arrabal del alma
uno se va vaciando de discordias
de sobresaltos y arrepentimientos

pensar lo que se siente es descubrir
las claves de lo que somos o que fuimos
cerebro y corazón no siempre se conjugan
suelen tomar en serio sus contradicciones

las alondras no juzgan desde lo alto
no se sabe con qué / pues no cavilan
no se sabe con qué / porque no sienten
su razón es el vuelo y aquí estamos
aquí abajo vanidosos y humildes
mirando al cielo como un techo
y usando vida a cuatro manos
dos son las mías / dos las tuyas
ellas se estrechan como queriéndose
quizá queriéndose por fin

pensar lo que se siente es descubrir
un poco de uno mismo y de los otros
pasar del desconcierto a la tristeza
pero aprendiendo siempre
a vivir con los ojos bien abiertos

pensar lo que se siente
sentir lo que nos pasa
pero yo sé que si una vez
me llevan al casino del azar
apostaré mis pobres fichas
todas al sentimiento

Mario Benedetti.

Dime que no queda algo más que decir de todo esto. Dime que no faltan palabras, gestos, movimientos. Dime que no hay algo que falta, que falla. Dime que esto es real.
Pensar lo que se siente, sentir lo que nos pasa.
Dime que esto es real, que pasa.

Tan real.

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